¿Qué sucede cuando una empresa se declara en quiebra en EE. UU.?

La crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus en el mundo ha traído consigo el desempleo masivo de millones de personas alrededor del mundo, y también la quiebra de muchas empresas que cotizan en bolsa —y otras que no— en Estados Unidos.

Posiblemente te estés preguntando lo que sucede con los acreedores o con las mismas empresas cuando estas deciden aplicar a la protección bajo la Ley de Quiebras de los Estados Unidos. Este post viene a raíz de que varias personas han estado preguntándome qué seguirá después de la declaración de bancarrota de Avianca y LATAM Airlines.

Por lo que trataré de explicarlo de la forma más fácil posible para que todos puedan entender.

¿Por qué una empresa decide entrar en bancarrota?

En pocas palabras, cuando se entra en quiebra, la empresa debe más dinero de lo que vale. Por lo general, estas empresas no son capaces de pagar sus obligaciones tales como gastos de nómina, servicios públicos, suministros, entre otros. Por lo que deciden entrar en un proceso de protección legal de bancarrota.

Algunas empresas pueden declararse en quiebra antes de cesar las operaciones por completo —Como Avianca y Latam—.
Las empresas pueden elegir esta opción o pueden ser obligadas a hacerlo por un acreedor que exige un pago que la empresa no puede hacer.

Cuando la empresa tiene problemas financieros que no puede afrontar, tendrá una de dos opciones de bancarrota según la Ley de Quiebras de los Estados Unidos: aplicar en un tribunal al Capítulo 11 o al Capítulo 7.

Estas leyes de bancarrota ofrecen una manera ordenada para que la empresa pueda tratar de volver a funcionar correctamente —como en el caso del Capítulo 11—.
Cuando el Capítulo 11 falla, se procederá a aplicarse el Capítulo 7 donde se dispone a realizarse una liquidación en la cual la empresa tratará de pagar a los acreedores en la forma más justa posible.

Tanto los accionistas como los dueños de la empresa serán los últimos en recibir el producto de la liquidación de activos —en el caso de las aerolíneas son aviones, mobiliario, etc—.
Además, los propietarios de bonos recibirán centavos de dólar, si es que reciben.

¿Qué es el Capítulo 11?

El Capítulo 11 es conocido como «reorganización». Y al solicitarlo la empresa no cesa sus operaciones —por el momento— y se les da la oportunidad de idear un plan para pagar sus deudas en gastos, y a sus acreedores, además de conseguir rentabilidad.

La empresa, bajo dirección de un administrador nombrado por la Corte Federal de Bancarrota, determinará el plan para liquidar sus obligaciones. Mientras se está en el proceso de quiebra, la empresa se protege de los acreedores legamente, impidiendo se perturben las operaciones de la misma.

Los acreedores y accionistas deberán aprobar el plan de reorganización, y en caso de no ser aprobado por estos, un juez podría determinar su aprobación de ser necesario para lograr la restructuración de la empresa.
Una vez concluida la reorganización, la empresa puede salir de la protección de la corte de bancarrota y reanudar sus operaciones normalmente.

Mientras tanto, las acciones dejarán de pagar dividendos y serán excluidas de la bolsa en la que se ha negociado —como NYSE—.
Además, el símbolo mostrará una «Q» al final para mostrar que ahora se está comercializando en centavos —GM usó GMGMQ cuando se declaró en quiebra—.

Si tienes acciones en una empresa que haya aplicado al Capítulo 11, puedes:

  1. Esperar —y rezar— que la compañía se recupere; o
  2. Esperar las pérdidas.

Cabe destacar que es extremadamente raro que las empresas realicen una reestructuración exitosa después del Capítulo 11.

¿Qué es el Capítulo 7?

El Capítulo 7 se conoce como «liquidación»
Esto sucede después de que el Capítulo 11 falla o no hay ninguna posibilidad de que la empresa pueda recuperarse; el negocio deja de existir y los activos se liquidan para pagar a los acreedores y sus propietarios.

Los activos se pueden liquidar y pagar en este orden:

  • Salarios no pagados (a empleados).
  • Impuestos.
  • Deuda (Bonos, Hipotecas, etc.).
  • Acreedores garantizados.
  • Acreedores no garantizados.
  • Accionistas.

Siendo los accionistas los últimos en la línea para recibir cualquier compensación. El Capítulo 7 es el peor de los casos que puede presentarse para un accionista, ya que las acciones se vuelven inútiles en este punto. Esto es parte de lo que hace que poseer acciones sea en ocasiones arriesgado y mucha gente desista de utilizarlo como instrumento financiero, y prefiera utilizar bonos.

Advertencia:

*La compra de acciones en una empresa en quiebra, o que está a punto de declararse en quiebra es una apuesta muy arriesgada, que podría llevarle a perder su inversión. Si confía en que la empresa saldrá adelante y estará en una posición expuesta a fuertes incrementos, podría llegar a considerarse una inversión. 

**Es recomendable que si piensa invertir en empresas en quiebra, utilice fondos que puede permitirse el lujo de perder.

***Esta publicación no proporciona ningún tipo de recomendación de inversión, ni asesoramiento legal, fiscal, ni de otra clase, y nada de lo que se incluye debe ser tomado como base para realizar inversiones o tomar decisiones. Asimismo, el contenido de esta publicación tiene únicamente finalidad informativa y bajo ninguna circunstancia debe usarse ni considerarse como una recomendación financiera. Antes de decidir sobre cualquier inversión, usted debería obtener el asesoramiento profesional adecuado y específico.

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